17 de junio de 2011


Dicen que para olvidarte tengo que viajar a Marte, hacer 300 años de terapia y decidir dejar que pase el mes de Abrir, juntar todas las hojas de otoño. Dicen que para olvidarte hay que tener en el bolsillo un almanaque sin domingos, un crucero y navegar en un oceano sin mar, tomarse toda el agua de la lluvia. Y en realidad, hay cosas que no voy a olvidar, como tus ojos de soledad la tarde que los hice llorar. Y escucho voces dentro de mi casa, a veces pienso que es tu fantasma. Tus amenazas, mis espadas, retrato de mi clandestinidad. Dicen que juntando cuatro patas de conejo con sal gruesa y repitiendo ante el espejo "VOY A OLVIDARTE", tal vez yo pueda deshacer el nudo que nos ata en este hechizo. Dicen que del dia en que te fuiste, no hago mas que despedirte inventandome un presente para sentir que estoy haciendo algo por mi construyo sobre arenas movedizas. Y en realidad, hay cosas  que no quiero olvidar como tus ojos de soledad la tarde que los hice llorar. [...]
 Si no te olvido, dicen que puede doler mucho mas de lo que duele cuando te tengo en mi memoria.